Con la experiencia como armadura que avala su creación, pero sin estancarse, el pintor baezano José Cózar presenta una novedosa muestra de pintura en la que da un giro de tuerca desde la técnica. De la espátula pasa al pincel para dar vida a sus campos de olivar, paisajes del Levante e, incluso, algún bodegón.
La juventud puede llevar a la osadía, pero, en ocasiones, cuando se es consciente de la inexperiencia, hay quien opta por introducirse en la tendencia. Eso fue lo que le ocurrió al pintor José Cózar en sus primeros años cuando se fue a vivir a Valencia. “Empecé a pintar con pincel, pero al trasladarme seguí a la escuela valenciana que utilizaba espátula”, cuenta el creador, quien matiza que nunca dejó el pincel. De hecho, es esta herramienta la novedad de la muestra que se expone en la sala de La Económica durante estos días con cuarenta obras.
FUENTE: DIANA SÁNCHEZ PERABÁ, DIARIO JAÉN
